Mostrando entradas con la etiqueta Diario El Universo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Diario El Universo. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de febrero de 2013

Saliendo en Diario El UNIVERSO de Guayaquil un domingo..

Un Gepetto moderno

Testimonio | Pablo Ronquillo *


Recuerdo aún cuando leí por primera vez el libro Pinocho que mi padre me regaló cuando habría tenido unos 7 años. Al analizar esa lectura de mi niñez, me doy cuenta de que Gepetto era un diseñador de juguetes o titiritero, que deseaba que su creación lograra tener vida propia y como sabemos, al final del cuento su sueño se volvió realidad.

Mi primer contacto con juguetes de acuerdo a mi memoria fueron con los personajes de la saga de Star Wars, con los cuales daba rienda suelta a mi imaginación y creaba mis propias historias. Creo que mi Millenium Falcon solo duró un mes entero, porque mi curiosidad me llevó a desarmarlo y ver cómo era su funcionamiento interno, inconscientemente empezaba mi análisis de ensamble del producto. Luego llegó un juguete muy práctico conocido como Capsela, que no eran más que módulos plásticos con mecanismos internos que por medio de acoples era posible crear cualquier tipo de juguete, desde una nave acuática hasta un helicóptero. Era fantástico; para mí no había nada mejor que este juguete, yo podría crear lo que quisiera y jugar con él.

Lo que menos me iba a imaginar era que en algún momento de mi vida, parte de mi trabajo actual sería en el desarrollo y diseño de juguetes plásticos. Esta es una labor por la cual uno debe dejar su lado adulto y volver a sentir que estoy jugando con mis carros o muñecos. Debo ponerme en el sitio del niño y velar por su seguridad.

En la labor de un diseñador de juguetes hay que tener en cuenta diversos aspectos, como normativas de seguridad, la usabilidad del futuro juguete, la ergonomía, los valores pedagógicos así como los materiales a emplear en el ensamble de partes y el empaque. Todos estos factores influyen de manera decisiva para que el producto se pueda poner en venta, por esa razón mi desempeño es complementario con otros profesionales en la empresa, para que el juguete llene todas las expectativas en todas las fases de desarrollo.

El diseño del juguete en sí se convierte en una herramienta que visualiza y formaliza las acciones innovadoras de la empresa, como actividad sociocultural, introduciendo factores de cambio que afectarán al niño-a, por lo tanto, es una actividad que está sujeta a fenómenos de tendencias, pero lo que nunca pasará de moda es la innovación del producto.

Es una profesión que influye mucho en el desarrollo del sector infantil y por ende implica mucha responsabilidad en lo que tengo que crear. No hay mayor satisfacción para uno, como diseñador, ver cómo el niño logra hacer sus propias historias con juguetes creados, como yo lo hacía cuando era niño y no tenía ni la menor idea de que iba a crear este lazo creativo generacional.

*Diseñador industrial de juguetes.

Enlace: http://www.eluniverso.com/2012/12/09/1/1366/un-gepetto-moderno-II.html

martes, 2 de marzo de 2010

Saliendo en diario El Universo

Concepto y forma

concepto1280210

La diseñadora quiteña Luz Marina Salgado ideó un archivador para placas de vidrio usadas en laboratorio; creó también esta moderna mesa y portabotellas.

concepto2280210

Mesa

concepto3280210

Banco, cajonera plástica y el envase de helado de Planet Ice Cream son diseños del guayaquileño Pablo Ronquillo, que se producen en serie.

concepto4280210

Banco, cajonera plástica y el envase de helado de Planet Ice Cream son diseños del guayaquileño Pablo Ronquillo, que se producen en serie.

concepto5280210

Banco, cajonera plástica y el envase de helado de Planet Ice Cream son diseños del guayaquileño Pablo Ronquillo, que se producen en serie.

concepto6280210

Banco, cajonera plástica y el envase de helado de Planet Ice Cream son diseños del guayaquileño Pablo Ronquillo, que se producen en serie.

concepto7280210

Luz Marina Salgado

concepto8280210

Pablo Ronquillo


Los diseñadores industriales satisfacen necesidades que tenemos a diario. Pueden concebir desde un celular hasta un envase de agua. Su diferencia con otros colegas: los objetos que crean deben ser producidos en serie.

Está en nuestra vida diaria, aunque a ratos ni siquiera caigamos en cuenta de su existencia. Está en el vaso que usa para beber, en la silla de la oficina, en el teléfono celular por el que chatea o en el iPod en el que escucha música. El diseño industrial vive con nosotros y satisface necesidades tan diversas como la gama de objetos que se producen en el mercado.

No se trata solo de crear algo que se adapte a los requerimientos de las personas, que sea atractivo e innovador sino que cumpla con una condición básica: que pueda ser producido en serie.

Por eso su campo de acción es tan variado y puede saltar de la ingeniería a la medicina, del campo automotor al gastronómico.

“Puedo satisfacer y conocer las necesidades de cualquier profesional y de cualquier persona. Cada vez es una aventura nueva”, dice Luz Marina Salgado, quiteña, diseñadora industrial vinculada a la profesión desde hace 20 años.

Lo dice por experiencia propia. Comenzó diseñando muebles para residencia, luego las butacas y el mobiliario urbano del Malecón 2000, Malecón del Salado, parque de la Ferroviaria y los quioscos de comida empleados en el proceso de regeneración urbana de Guayaquil. Ahora diseña archivadores para almacenar las placas de vidrio que utilizan los laboratorios de patología. Son de cartón corrugado y pueden almacenar hasta 1.000 placas e ir dispuestas en serie.

“Yo de laboratorios no sabía nada, me tocó investigar”, cuenta ella.

El proceso de diseño de cada objeto es diferente, por lo que el tiempo que tarda hasta producirlo en serie también es variable. Implica primero, dice ella, un proceso de investigación para conocer lo que ya existe, analizar al cliente (entender su necesidad) e ir al proceso de creación (armar bocetos hasta que se perfeccionan para mandarlos a producir).

Pablo Ronquillo, diseñador industrial de Pycca desde hace tres años, coincide con ello. “Antes de diseñar y sacar un producto nuevo se hace un estudio de mercado, se ven las necesidades de la gente, adónde se apunta y cómo va la competencia”.

El consumidor quizás no se dé cuenta, pero compra el producto ya sea por su atractivo visual, porque se adapta a su necesidad y a su bolsillo.

Pablo Ronquillo ha diseñado desde envases para helados hasta cajoneras, bancos, sillas e instrumentos para cocina. En Pycca, por ejemplo, las cajoneras plásticas es uno de los productos estrellas. Cada año se le hacen pequeñas variaciones en su modelo para hacerlas más versátiles o atractivas.

Los diseños de esta empresa son ciento por ciento locales. Una vez listos o adaptados a las necesidades del medio se envían en archivos 3D a la China, donde se hacen los moldes para producirlos en serie en Ecuador. Su política es sacar mínimo 35 productos nuevos cada año, incluida la línea de calzado.

“El diseñador industrial adapta los productos a las necesidades de la gente ya sean psíquicas, emocionales o físicas”, opina él.

Hasta el siglo XIX las labores de diseño y elaboración de objetos estaban en manos de artesanos. Luego los procesos se industrializaron, pero siempre con la acción de un diseñador detrás.

Opiniones

“Es una profesión ilimitada, Puedo satisfacer y conocer las necesidades de cualquier profesional y de cualquier persona. Cada vez es una aventura nueva”.
Luz Marina Salgado

“Si en este momento quiero sentarme busco una silla que sea cómoda, en la que pueda recostar la espalda. Eso es diseño industrial, y además tiene que hacerse en masa”.
Pablo Ronquillo

Fuente: http://www.larevista.ec/me-interesa/decoracion/concepto-y-forma

www.eluniverso.com